Meningitis en perros

Meningitis en perros: síntomas y tratamiento

¿Habías oído hablar de la meningitis en perros? ¡Sí, ellos también la pueden contraer! Y de hecho, puede ser bastante peligrosa. Por eso, te conviene conocer sus características y soluciones para poder reaccionar a tiempo y curar a tu amigo peludo.

Qué es la meningitis en perros

Qué es la meningitis en perros
(Foto via: lea-noticias)

La meningitis es la inflamación de las meninges, las membranas que recubren la médula espinal y el cerebro causada por una infección por virus, bacterias u hongos.

Las razas que suelen sufrir más a menudo meningitis son el boyero de Berna, el pug, el maltés y el beagle, pero realmente cualquier perro puede tenerla, independientemente de su raza o edad. El riesgo de sufrirla no es muy alto, ya que no son zonas susceptibles de contagios de virus, hongos o bacterias, pero si se da la meningitis, los resultados pueden ser fatales.

Síntomas de la meningitis en perros

Síntomas de la meningitis en perros
(Foto via: notasdemascotas)

La clave para superar una meningitis es detectarla a tiempo para poderla tratar. Para reconocerla, debes saber que los síntomas de la meningitis en perros son:

  • Sensibilidad extrema al tacto
  • Pérdida de coordinación
  • Falta de apetito
  • Dificultad para moverse
  • Fiebre
  • Comportamientos inusuales
  • Rigidez en los músculos del cuello
  • Agitación y desorientación o confusión general

Si observas estos síntomas en tu perro, acude al veterinario con urgencia. Allí comprobarán la inflamación de las meninges por medio de una punción del líquido cefalorraquídeo y una resonancia magnética.

Tratamiento de la meningitis en perros

Tratamiento de la meningitis en perros

Si se confirma que tu perro tiene meningitis, el tratamiento variará en función de lo que haya causado la enfermedad. Los medicamentos más habituales para tratar la meningitis en perros son:

  • Corticoides: antiinflamatorios para reducir la respuesta del sistema inmunitario, además de desinflamar las meninges.
  • Antibióticos: si la meningitis es de origen bacteriano, el antibiótico impedirá su avance y terminará por erradicarlas.
  • Antiepilépticos: normalizan las funciones neuronales y evitan las convulsiones.

Lo primordial es acabar con la inflamación cuanto antes para evitar que dañe el cerebro. Una vez en tratamiento, se hace un seguimiento del perro para evaluar su nivel de respuesta a los medicamentos.

A veces, el perro puede llegar a necesitar medicación de forma crónica para prevenir recaídas. En caso de meningitis grave, es muy probable que tu perro quede ingresado para recibir atención hospitalaria constante y poderse recuperar. ¡Pero no te preocupes! Como decíamos, si se pilla a tiempo, la meningitis se puede curar sin mucha dificultad.

 

¿Sabías que existe la meningitis en perros?

Etiquetas: , ,
Post Anterior Siguiente Post