Qué es la toxoplasmosis y qué tienen que ver las mascotas con ella

¿Qué es la toxoplasmosis y qué tienen que ver las mascotas con ella?

Quizás alguna vez hayas oído hablar de una enfermedad llamada toxoplasmosis. Esta afección que pueden padecer las personas, suele vincularse en cierta manera con las mascotas, concretamente con los gatos. ¿Quieres saber el motivo? ¡Te invitamos a descubrirlo!

¿Qué es la toxoplasmosis?

El parásito Toxoplasma gondii es el causante de la enfermedad llamada toxoplasmosis, siendo un parásito muy común en todo el mundo.

La gran mayoría de personas infectadas no suelen presentar síntomas si están sanas. Sin embargo, en algunas en concreto sí que pueden provocar complicaciones graves de salud. Es el caso, por ejemplo, de personas con un sistema inmunitario débil o bebés recién nacidos de madres que han contraído la enfermedad.

¿Qué síntomas muestran los infectados de toxoplasmosis?

Los síntomas dependerán de la persona infectada. Como decíamos, la mayoría de personas sanas no desarrollarán señales de la enfermedad. Otras pueden tener síntomas similares a la gripe, como fiebre, dolor en el cuerpo, dolor de cabeza, fatiga y ganglios linfáticos inflamados.

La cuestión se complica más si quien está infectado es un bebé. Eso se habrá producido porque la madre fue contagiada justo antes del embarazo o durante el mismo y se lo trasmitió. En ocasiones la enfermedad en la madre puede provocar la muerte del feto, pero si sobrevive las consecuencias suelen ser muy graves. Entre ellas la ictericia, convulsiones, infección ocular y también dilatación del hígado y el bazo.

En caso de ser una persona con el sistema inmunológico debilitado, los síntomas también son mucho más evidentes y graves. Entre ellos se encuentran la desorientación, convulsiones, dolores de cabeza, visión borrosa, etc.

Cómo se puede contagiar una persona con el parásito de la toxoplasmosis

El parásito que causa esta enfermedad puede llegar a estar presente en diferentes elementos. Por eso, si se tiene contacto con esos elementos, es posible el contagio.

Por ejemplo, te podrías contagiar si:

  • Consumes alimentos contaminados, como carne infectada que está cruda o poco hecha.
  • También si entras en contacto con cubiertos, tablas de cortar y otros elementos de cocina que se hayan utilizado con la carne contaminadas.
  • Te hacen un trasplante de órgano o transfusión de sangre y el donante está infectado.
  • Bebes agua contaminada.
  • Entras en contacto con heces de gato que están contaminadas con el parásito Toxoplasma gondii.

Ese último punto es el que nos ha traído hasta aquí.

las heces de los gatos infectados pueden contagiar la toxoplasmosis

Los gatos y la toxoplasmosis

Los gatos pueden contagiarse con el parásito si ingieren sus huevos, los cuales pueden estar en carne cruda contaminada. Por ejemplo, es fácil para ellos padecer toxoplasmosis si gatos callejeros que se alimentan de pequeños animales vivos o buscan en las basuras restos cárnicos poco hechos o crudos que contienen el parásito.

El Toxoplasma gondii se aloja en el intestino de los felinos y sus huevos salen al exterior a través de sus heces. Por eso, estas son una de las causas de contagio. Si una persona entra en contacto con las heces contaminadas del gato al recogerlas del suelo, de su cajón de arena o manipular la tierra donde están (por ejemplo, al hacer trabajos de jardinería) y luego no se lava correctamente las manos y se las lleva a la boca, acabaría cogiendo la enfermedad.

¿Eso significa que si tienes gato y eres persona de riesgo deberías separarte del mismo? No, simplemente hay que ser muy cuidadosos.

Cuidados a tener en cuenta

Para empezar, la mayoría de los felinos no presentan síntomas aunque tengan el parásito. Por ello, si quieres saber si tu gato tiene toxoplasmosis lo mejor es llevarlo a una consulta veterinaria para que le haga la prueba.

Además de esto, hay que cuidar la alimentación del felino aportándole una dieta equilibrada y completa que le satisfaga y no haga que quiera salir a cazar para comer. A ser posible, si eres persona de riesgo, evita ofrecerle carne cruda en su plato.

Por otro lado, tanto si se está embarazada como si se es una persona con el sistema inmune débil, lo recomendable es que sea otra persona quien se encargue de la limpieza de la bandeja de arena del felino. Cuando no sea posible, la protección debe ser máxima: deberás emplear guantes desechables, mascarilla y lavarte las manos con conciencia tras la tarea. Además, como los huevos del parásito tardan unos días en madurar y volverse infecciosos, lo ideal es cambiar la arena a diario para que no les dé tiempo de ser contaminantes.

 

¡Cuida correctamente a tu gato y ten en cuenta estas consideraciones para mantener a raya al parásito de la toxoplasmosis!

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Auxiliar de Veterinaria, Graduada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y redactora SEO especializada en contenidos sobre mascotas. Siempre en continua formación para ampliar sus conocimientos sobre el mundo animal.

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