Si tienes una gata en celo

Si tienes una gata en celo, ¡te contamos lo que debes saber!

¿Tienes una gata en celo? En este artículo te hablamos de todas las características de este proceso natural de fertilidad de tu gata y todo lo que supone para ella. ¡No te preocupes, es muy sencillo! Si quieres enterarte de todo sobre el celo en las gatas, ¡sigue leyendo hasta el final!

 

Tengo una gata en celo, ¿cómo es el proceso?

Tengo una gata en celo

Si tienes una gata en celo, debes saber que este proceso, también conocido como estro, es el período del ciclo sexual de los animales en el que las hembras están predispuestas a reproducirse. Sólo durante la época de celo permiten la monta del macho y quedan embarazadas.

La primera vez de una gata en celo llega en su pubertad, que se sitúa alrededor de los 8 – 10 meses de edad. Esto puede variar un poco, ya que la genética de los gatos influye mucho en su ritmo de envejecimiento. Además, el peso también tiene importancia, una gata no puede entrar en celo hasta que alcanza un tamaño y peso determinados, por razones biológicas.

 

Síntomas de una gata en celo

Si tienes una gata en celo

Las gatas en celo muestran que se encuentran en esa fase de fertilidad a partir de ciertos síntomas. Por supuesto, esto puede variar de una gata a otra en intensidad, o incluso no presentarlos todos, pero lo más habitual en una gata en celo es:

  • Se pueden repetir en intervalos de 2 – 3 semanas.
  • No hay sangrado.
  • La temperatura influye. Si una gata está en casa con calefacción, al ser temperatura cálida puede tener el celo incluso en invierno.
  • Está cariñosa, mimosa y busca atención.
  • Maúlla mucho.
  • Está estresada o nerviosa, se frota por todas partes.
  • Se muestra reacia al contacto, incluso se pone rígida.

En general, una gata puede pasar un celo sin mayor problema, pero es cierto que el estrés hace que lo pasen muy mal, especialmente cuando no pueden copular.

 

Cómo prevenir el celo en las gatas

Cómo prevenir el celo en las gatas

Plantearse la esterilización de las mascotas es muy importante. Si esterilizas a tu gata le ahorrarás el estrés y ansiedad que le causa el celo, y además invertirás en salud y evitarás camadas indeseadas.

Las gatas no necesitan tener una camada para ser felices, no tienen deseo de ser madres, ¡eso es sólo una leyenda urbana! Por eso es importante esterilizar quirúrgicamente a tu gata cuanto antes. Haciéndolo evitarás:

  • Camadas sorpresa, por lo que evitarás el abandono animal.
  • Malestar en la gata y por tanto los maullidos y malos comportamientos que también te molestan a ti.
  • Enfermedades, como infecciones uterinas.
  • Tumores.

Esterilizar a un gato es muy necesario y responsable. ¡Son todo ventajas!

 

¿Tu gata está en celo? No estaría de más hacer una visita al veterinario para que la revise. Además, ¡así puedes pedirle todos los consejos que quieras!

Etiquetas:
Post Anterior Siguiente Post