mudanza con gatos

Mudanza con gatos: qué hacer para que tu gato no sufra

Las mudanzas son estresantes para cualquier persona: organizar y guardar las cosas de tu antigua casa, trasladarlas al nuevo hogar, colocarlas de nuevo… ¡Son tantas las tareas! Por eso, es normal que a veces olvidemos que para otros también es bastante estresante. Este es el caso de los gatos. Para ellos las mudanzas son traumáticas y pueden ocasionarles un gran malestar. Este artículo lo dedicamos a darte algunos consejos para que cuando hagas una mudanza con gatos, estos no sufran.

mudanza con gatos

Pero primero: ¿por qué afectan tanto las mudanzas a los gatos?

Los gatos son animales muy territoriales. Cuando llegan a casa por primera vez, se encargan de dejar su rastro de olor por todo lo que ellos consideran su territorio.

Si nos mudamos de casa, ese olor quedará atrás, todo será nuevo para ellos y se sentirán perdidos y desprotegidos al no sentirse en su hábitat habitual.

Pero no solo sienten esto con las mudanzas, también puede pasarles si cambias el mobiliario de tu hogar. Los motivos por los que tu gato se estresa pueden ser muchos, pero que modifiquen, en mayor o menor medida, su territorio, es uno de ellos.

La mudanza con gatos: qué debes hacer

1. Antes de la mudanza: haz que se sienta a salvo

Debes ayudar a tu gato desde que empieces a organizar la mudanza. Los cambios de domicilio provocan mucho jaleo: desorden, ruidos, etc., así que intenta que la zona en la que suele estar tu gato sufra estas consecuencias lo menos posible.

Cuando esto resulte complicado, acondiciona una habitación ya vacía donde puedas meter sus cosas y en la que él se sienta a gusto y protegido. Puedes poner una radio o una televisión encendida para que el felino oiga lo mínimo del exterior de la estancia.

mudanza con gatos

A los gatos les encanta esconderse y uno de sus refugios favoritos son las cajas de cartón. Puedes dejarle una en la habitación para que se esconda dentro si le apetece.

Mientras te instalas en tu nueva casa, haz lo mismo hasta que todo esté en su sitio definitivo.

Y por supuesto, intenta llevarte sus cosas el día que ya te vayas a instalar en el nuevo hogar.

2. No pierdas la rutina con tu gato

Durante el tiempo que dure la mudanza, intenta no perder las costumbres que seguías con tu gato. ¡Que rompan su rutina es algo que también les estresa!

Si a determinada hora siempre dedicas un rato a jugar con tu gato, sigue haciéndolo. Si cada dos días le cepillas el pelo, no te olvides de hacerlo. Es muy importante que no haya muchos cambios.

Mientras estés recogiendo, asegúrate de que tu gato tiene cerca algo con lo que entretenerse: no le dejes sin sus juguetes o su rascador y si no, siempre puedes prestarle tu tablet o iPad para que disfrute con alguna app para gatos.

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3. El transporte

Cuando vayas a trasladar de una casa a otra a tu gato, llegará otro momento agobiante para ellos: la entrada en el transportín.

Los gatos les temen muchísimo, por eso, es importante que desde cachorro le acostumbres a entrar en él. No te servirá solo en caso de una mudanza con gatos, sino también para cuando lo vayas a llevar al veterinario u os vayáis de vacaciones.

Intenta estar cerca de tu mascota durante el trayecto y háblale con voz suave para tranquilizarle.

4. Cuida la seguridad de tu gato en la nueva casa

Antes de llevar a tu mascota al nuevo hogar e instalaros, asegúrate de que la vivienda es segura para el felino.

Mucho ojo con las ventanas y balcones si vives en un piso alto, ya sabes que nuestros amigos suelen sufrir el síndrome del gato volador que nos puede ocasionar más de un disgusto.

Presta atención también al cableado descubierto o a huecos donde el felino pudiera quedar atrapado.

5. Acondiciona su nuevo territorio

Identifica cuál será el lugar donde ubiques su cajón de arena, su cama, su comedero y bebedero, su rascador, etc. Piensa en todas y cada una de sus necesidades y acomódalo todo lo posible.

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6. Deja que el gato explore la nueva casa

Una vez tengas todo organizado, es momento de que el gato conozca su nuevo hogar y vaya haciéndolo también suyo poco a poco.

Déjale que explore cada estancia y que vaya familiarizándose con cada rincón.

Ten paciencia si los primeros días notas algún cambio de actitud, como que haga sus necesidades fuera del arenero. Esto puede ser consecuencia del propio estrés sufrido por el cambio o porque el lugar donde has colocado su bandeja de arena no es el apropiado para él. ¡Tenlo en cuenta!

mudanza con gatos

Sí, una mudanza con gatos no es del todo fácil. Debido a la ansiedad que les produce, el felino puede llegar a enfermar, ¡así que no te tomes este asunto a la ligera! ¡Su salud está en tus manos!

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