Las claves de la deshidratación en perros

Las claves de la deshidratación en perros

Cuando un cuerpo pierde más líquido del que ingiere, el organismo entra en un estado de deshidratación, que si es grave puede llegar a ser fatal. Hay que tomar muchas precauciones para que no se dé la deshidratación en perros, especialmente en época de verano. ¿Qué necesitas saber sobre esta circunstancia? Lo encontrarás todo en este post.

 

Causas de la deshidratación en perros

Causas de la deshidratación en perros

Hay diversas circunstancias y enfermedades que pueden provocar deshidratación en perros. Las más comunes son:

Estas causas pueden afectar a cualquier perro, pero la verdad es que algunos corren mayor riesgo de sufrir deshidratación. En general, los perros pequeños se deshidratan con mayor facilidad. Por otra parte, hay que tener especial cuidado en verano con los perros guardianes, ya que pasan mucho tiempo al aire libre expuestos al sol. Igualmente corren riesgo las perras embarazadas, los perros enfermos y los ancianos.

 

Síntomas de la deshidratación en perros

Síntomas de la deshidratación en perros

Cuando un perro está deshidratado, estas son las señales más claras de su estado:

  • La piel pierde elasticidad
  • Falta de apetito
  • Pérdida de peso
  • Orina frecuente
  • Letargo
  • Jadea y babea mucho
  • Encías secas, los labios se quedan pegados
  • Ritmo cardíaco elevado
  • Ojos hundidos
  • Colapso, coma

Por supuesto, los deshidratación en perros no aparecen juntos, sino dependiendo de la gravedad. Es importante permanecer atento a los síntomas más leves para rehidratar lo antes posible.

 

Cómo actuar ante la deshidratación en perros

Cómo actuar ante la deshidratación en perros

Para acabar con la deshidratación es necesario recurrir a terapia de fluidos, por via oral o intravenosa en función de la gravedad. Si tu perro está muy deshidratado, lo mejor es acudir urgentemente al veterinario. Si es leve, puedes hacer que se recupere en casa con un tratamiento específico que encontrarás en farmacias, o bien preparar un equivalente tú mismo en casa. Necesitas:

  • 1 litro de agua mineral
  • 3 cucharadas soperas de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • Media cucharadita de bicarbonato de sodio
  • Zumo de medio limón

Hierve el agua y después sácala del cazo. Viértela en un recipiente o botella, preferentemente de cristal, bien esterilizado. Este suero será válido durante 24 horas, ve dándoselo poco a poco; al día siguiente es mejor que hagas uno nuevo.

Otra opción para rehidratar a un perro es darle caldo de pollo sin sal. Su olor y sabor le atraerán, por lo que es especialmente interesante para los que se niegan a beber agua porque no les apetece. Si aun así no lo consigues, ¡es mejor acudir al veterinario!

 

Recuerda que lo mejor contra la deshidratación en perros es la prevención. Ten especial cuidado de dar siempre agua a tu perro en verano o si tiene alguna enfermedad que favorece la deshidratación.

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