La chinchilla como mascota

La chinchilla como mascota, ¡hablamos de ello!

Cada vez son más las personas que se animan a tener una chinchilla como mascota. Tener un animal exótico en casa es una idea genial, pero también hay que tener en cuenta que requieren atenciones y cuidados especiales. ¡Wakyma está aquí para ayudarte!

Antes de que te hagas con tu ansiada chinchilla, lee este artículo que te hemos preparado con todo lo que necesitas saber sobre ella y sus cuidados.

Cómo es la chinchilla como mascota

Cómo es la chinchilla como mascota

Para tener como mascota a cualquier animal, es muy importante conocer a priori sus características y qué esperar de su comportamiento en casa.

La chinchilla es un roedor de tamaño pequeño. Curiosamente, al contrario de lo que suele suceder en la mayoría de especies animales, la chinchilla hembra es más grande que el macho. Suelen pesar alrededor de 800 y 600 gramos respectivamente. Cuando vayas a elegir una chinchilla como mascota, te ofrecerán a una chinchilla doméstica; estas son más grandes que las salvajes, tanto los machos como las hembras.

Las chinchillas tienen un pelo sedoso, suave y muy abundante, que puede ser de colores muy diversos, desde el blanco hasta el negro. Sus ojos también pueden variar: negros, marrones, rojizos… Son un poquito frágiles, así que no conviene manipularlas mucho, especialmente si hay niños por casa.

¿Cómo se comportan? Las chinchillas domésticas tienen un carácter excelente, son tranquilas, apacibles y además muy mimosas y sociables. Llegan a establecer un vínculo muy fuerte con su familia y disfrutan los mimos, caricias y premios. Además, ¡son realmente inteligentes! Son capaces de reconocer a los miembros de su familia y saben expresar sus emociones a través de chillidos y mordisquitos cariñosos.

El pelo de la chinchilla

El pelo de la chinchilla

Es muy importante conocer bien el pelo de las chinchillas, así que vamos a hablar un poco de su estructura capilar.

Mientras que nosotros, los humanos, tenemos un solo pelo por cada folículo piloso de nuestro cuerpo, las chinchillas pueden llegar a tener hasta 50 pelos en cada folículo. Aunque son bastante frágiles y se caen si sufren mucha fricción. En realidad, esta debilidad folicular, en la naturaleza salvaje es una ventaja: las chinchillas tienen la capacidad de soltar y lanzar sus pelos cuando se ven en peligro de ataque; así, se le meten al depredador en la nariz y los ojos, y en ese momento de confusión la chinchilla aprovecha para huir. ¡Fascinante! Es un sistema de defensa propia de las chinchillas salvajes, pero las domésticas aún lo conservan.

Si tengo una chinchilla como mascota, ¿cómo cuido su pelo? Es tan fácil como poner un recipiente de arena fina en su jaula para que se dé baños de arena fina ella misma. Así es como eliminan la suciedad y suavizan el pelo, ¡es un lavado en seco! Nunca deberás bañar a la chinchilla con agua.

Alimentación de la chinchilla como mascota

Alimentación de la chinchilla como mascota

Las chinchillas son animales herbívoros que pueden comer prácticamente cualquier vegetal, además de algún que otro insecto de vez en cuando. La alfalfa les gusta especialmente.

La mejor forma de asegurarte de que le das todos los nutrientes que necesita es recurrir a un pienso especial para chinchillas. Tienen la dosis justa de vitaminas y minerales para que crezca sana y feliz. Lo puedes complementar con vegetales frescos o dárselos a modo de premio. Además, recuerda siempre dejarle agua fresca a su disposición.

Entre el pienso y los vegetales, debes darle unos 25 gramos de comida al día. Lo mejor es recurrir a hortalizas, verduras o frutas muy ricas en fibra y evitar las que tienen demasiada agua, como la lechuga.

Otros cuidados que necesitará mi chinchilla

Otros cuidados que necesitará mi chinchilla

Si vas a tener una chinchilla como mascota, deberás buscar un buen lugar fresco y seco en el que colocar su jaula. Son animales muy sensibles a los golpes de calor, que incluso las pueden matar. Tampoco les conviene la humedad ni las corrientes de aire.

Mientras la chinchilla sea bebé, basta con una jaula pequeña. Pero cuando crezca tendrás que cambiarla para que tenga suficiente espacio para moverse. ¡Genial si es una con varios pisos! Cubre el fondo de la jaula con virutas de madera blanca; habrá que renovarlo cada semana para mantener una buena higiene. La arena que debes colocarle para que se limpie es polvo de mármol (carbonato cálcico) y conviene cambiarlo mínimo 3 veces al mes.

La chinchilla es un animal nocturno. Es importante respetar su sueño diurno y dejar que se ejercite durante la noche, su período más activo. Para que lo haga, puedes colocar una rueda para roedores en su jaula.

A las chinchillas no les gusta que las manipulen demasiado, especialmente si se trata de extraños. Si se sienten amenazadas, tenderán a lanzarte sus pelos igual que hacen con los depredadores. ¡Incluso pueden desprenderse de su cola como las lagartijas!

La salud de la chinchilla doméstica

La salud de la chinchilla doméstica

Si la alimentación de tu chinchilla es la adecuada y sigues una buena rutina de higiene y de limpieza de su jaula, lo más probable es que tu chinchilla goce de una salud estupenda. Pero a veces, sin poderlo evitar, se ponen malitas igual que cualquier otro ser vivo. Algunas enfermedades corrientes en las chinchillas son:

  • Golpe de calor
  • Micosis en el pelo y la piel
  • Problemas dentales
  • Irritaciones en los ojos porque les entra arena al limpiarse
  • Problemas digestivos
  • Parásitos

¡Cuida a tu chinchilla lo mejor posible para evitarlo! Si lo haces, tu chinchilla podrá vivir muchos años. Su esperanza de vida está entre los 10 y los 15 años, aunque se han registrado casos de chinchillas que han rondado los 25. ¡Mucho más que la mayoría de perros y gatos!

 

¡Ya estás preparado para tener una chinchilla como mascota! ¿Sabías todas estas curiosidades sobre ellas?

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