Todo sobre la leishmaniasis en perros

Todo sobre la leishmaniasis en perros

¿Has oído hablar de la leishmaniasis en perros? Esta enfermedad es un gran riesgo para nuestros pequeños caninos, puede llegar a ser realmente grave e incluso acabar con la muerte de nuestra mascota. ¿Quieres saberlo todo sobre ella? ¡Sigue leyendo!

La leishmaniasis en perros

La leishmaniasis en perros
(Foto via: perrosysusrazas)

Lo que conocemos como leishmaniasis en perros es una grave afección producida por la leishmania, un parásito protozoo. Se contagia entre perros a través de la picadura de mosquitos, generalmente el phlebotomus y el lutzomia: el mosquito pica a un perro infectado y se convierte en transmisor al picar a un perro sano. Esto hace que la propagación sea mucho mayor en zonas con climas cálidos y húmedos, como el mediterráneo y el tropical y en épocas de buen tiempo, entre el inicio de la primavera y el inicio del otoño. Los mosquitos que propagan la leishmaniasis en perros son nocturnos, por lo que el riesgo es mayor entre la caída del sol y el amanecer.

En Sudamérica resulta preocupante la cantidad de casos de leishmania, pero en España el número de perros infectados también ha crecido en los últimos años. Ante este tipo de contagios, lo mejor es la prevención de la enfermedad.

Cómo se contagia la leishmaniasis en perros

Cómo se contagia la leishmaniasis en perros
(Foto via: comoeducarauncachorro)

Como hemos comentado, la leishmania se contrae cuando un mosquito portador pica a un perro sano. ¿Qué significa esto? Que ningún perro es más o menos propenso a sufrir leishmaniasis por ser de una raza u otra, por genética o por edad. Cualquier perro no vacunado puede contagiarse.

Las células blancas son las encargadas de defender al organismo ante agresiones externas. El parásito de la leishmania, cuando entra en el cuerpo del perro, empieza a propagarse y bloquea la acción de estas células blancas, dejando al perro completamente indefenso.

Una vez un perro ha sido contagiado, el proceso de incubación puede ser muy largo; ¡podrían pasar meses entre el picotazo maligno y la aparición de los primeros síntomas!

Debido a que se ha observado una propagación mayor de la enfermedad, los expertos están barajando la hipótesis de que quizás la leishmaniasis también se contagie de perro a perro, pero aún no saben cómo (podría ser por contacto, saliva, heces, aire, heridas abiertas, mucosas…).

Síntomas de la leishmaniasis en perros

Síntomas de la leishmaniasis en perros

Los indicios más frecuentes de que un perro tiene leishmaniasis son:

  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Crecimiento excesivo de las uñas
  • Anemia
  • Artritis
  • Insuficiencia renal
  • Apatía
  • Atrofia muscular progresiva
  • Úlceras cutáneas
  • Dificultad para cicatrizar heridas
  • Piel seca
  • Caspa
  • Caída del pelo
  • Falta de pelo alrededor de los ojos
  • Hemorragia nasal
  • Inflamación del hígado, bazo y ganglios linfáticos
  • Lesiones oculares
  • Cojera

Tratamiento de la la leishmaniasis en perros

Ante la sospecha de que un perro pueda tener leishmaniasis, se le realizarán pruebas serológicas, análisis de sangre, biopsia de la médula ósea y de tejido cutáneo. Si se detecta a tiempo, una leishmaniasis poco avanzada se puede tratar sin mucha dificultad, pero en los casos más avanzados los perros pueden llegar a ver afectados sus órganos vitales, necesitando a veces incluso transplantes. Y sí, algunos llegan a morir.

La leishmaniasis en perros no tiene cura a día de hoy, pero sí existen medicamentos que pueden alargar la vida de tu perro, incluso mejorando su calidad hasta el punto de no notar la enfermedad. Esto, por supuesto, depende de cada caso. Eso sí, al ser una enfermedad crónica, siempre pueden darse recaídas.

Los tratamientos de la leishmaniasis en perros suelen consistir en inyecciones o medicación oral de antimoniales pentavalentes: metilglucamina y estibogluconato sódico, anfotericina B, pentamidina y ketoconazol.

Prevención de la leishmaniasis en perros

Prevención de la leishmaniasis en perros
(Foto via: animalcare)

Al tratarse de una enfermedad transmitida por picaduras de insectos, es muy importante mantener a tu perro bien aislado: collares repelentes, sprays, pipetas… hay muchas opciones de desparasitación externa. Estas no anulan completamente las posibilidades de sufrir picotazos, pero si las reducen mucho.

Si estás en zona y época de peligro, se recomienda evitar pasear en las horas de mayor riesgo: reorganiza temporalmente el horario de paseos de tu mascota.

Además, por supuesto, vacuna a tu mascota. Ten en cuenta que, como la leishmaniasis en perros no es curable, la vacuna sólo servirá para prevenir el contagio de perros sanos, no hará ningún efecto en perros enfermos. Aunque un perro esté vacunado, es totalmente recomendable que se complemente el efecto con los antiparasitarios y precauciones que te hemos comentado.

Como ocurre con todas las vacunas, existe cierta probabilidad de que tu perro sufra efectos secundarios en las horas posteriores a la inyección: apatía, dolores, fiebre… Pero no suelen ser graves y desaparecen en uno o dos días como mucho. Desde luego estos efectos secundarios no son motivo para descartar la idea de vacunar a tu perro contra la leishmania.

 

Y tú, ¿conocías la leishmania en perros?

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