Síndrome de domesticación

Síndrome de domesticación: ¿qué es?

El síndrome de domesticación es un proceso fundamental dentro de la evolución social. Este explica por qué algunos animales, cuando conviven con las personas, adquieren características distintivas, como es el caso de los perros o los gatos. Hablemos sobre este síndrome.

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¿Qué es el síndrome de domesticación?

El síndrome de domesticación es un proceso mediante el que una especie adquiere algunas características fisiológicas, morfológicas y de comportamiento, como resultado de las interacciones prolongadas con el ser humano.

Este síndrome es uno de los misterios más grandes de la genética.

Charles Darwin comenzó a estudiar este fenómeno hace más de 140 años, cuando detectó que los animales domésticos compartían entre sí ciertas particularidades no presentes en los animales salvajes. Por ejemplo, orejas caídas, docilidad, cola curva, cara corta y juvenil y mandíbulas más pequeñas.

¿Qué es el síndrome de domesticación?

¿Por qué surge el síndrome de domesticación?

No termina de estar claro qué mecanismos biológicos producen el síndrome de domesticación, pero sí existen ciertas evidencias. Por ejemplo, que muchos rasgos de domesticación son frecuentes en los animales jóvenes.

Pero al hablar de domesticación, no solo nos estamos refiriendo a las que hoy en día son nuestras mascotas. También cabe hablar del propio ser humano, pues mientras que algunas especies han sido domesticadas por nosotros, otras se han domesticado por su cuenta, como es el caso de los humanos. Por ejemplo, reduciendo nuestra agresividad.

Adams Wilkins, R. Wrangham y Tecumseh Fitch, propusieron que los rasgos más distintivos de las especies más domesticadas, surgieron a partir de un grupo de células madre embrionarias: la cresta neural.

Pero antes de ver exactamente qué tiene que ver la cresta neural con el síndrome de domesticación, veamos cuáles son esos rasgos distintivos:

  • Menos tasa de agresión frente a la de los animales salvajes.
  • Cara corta.
  • Dientes más pequeños.
  • Cerebro más pequeño.
  • Reducción de las diferencias sexuales.

Ahora sí, veamos qué es la cresta neural y cómo influye en este síndrome.

¿Qué es la cresta neural?

La cresta neural es una estructura que se forma en los vertebrados, cerca de la médula espinal de cada embrión.

Cuando este se va desarrollando, las células se extienden hacia diferentes partes del cuerpo, dando lugar a diversos tejidos, como pueden ser mandíbulas, orejas, dientes o diferentes partes del cráneo, pero también a las glándulas suprarrenales. Estas son las que controlan las reacciones de lucha o huida.

Según los expertos, los mamíferos domesticados podrían presentar algunos problemas en el desarrollo de la cresta neural. Estos han determinado que al criar a estos animales, probablemente los humanos han ido seleccionando de manera inconsciente a aquellos que tuviesen alteraciones en la cresta neural.

Concretamente, aquellos que tuvieran glándulas suprarrenales más pequeñas y, por tanto, un comportamiento más dócil y menos temeroso.

Además, otras consecuencias de la cresta neural deficiente serían:

  • Anomalías dentarias.
  • Cambios en la mandíbula.
  • Malformaciones en el cartílago de la oreja.
  • Despigmentación de algunas áreas en la piel.

Pero, ¿cómo se produce el síndrome de domesticación? Un estudio español pudo dar respuesta a esta cuestión.

¿Cómo se produce el síndrome de domesticación?

¿Cómo se produce el síndrome de domesticación?

Francecs Piferrer y Dafni Anastasiadi, investigadores del Instituto de Ciencias de Mar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Barcelona, confirmaron la hipótesis de la cresta neural, pero también pudieron describir el mecanismo por el cual se adquiere este síndrome.

En resumen, Darwin estableció qué era el síndrome de domesticación, Wrangham, Wilkins y Fitch describieron el por qué se da y faltaba el cómo, que es a lo que ellos dieron respuesta.

Para la realización de su estudio, Piferrer y Anastasiadi, compararon lubinas salvajes con otras de piscifactoría en sus etapas iniciales de domesticación, con el fin de demostrar que el síndrome se da a través de los cambios epigenéticos en la metilación del ADN de genes que se relacionan con el desarrollo temprano. Concretamente de la cresta neural.

Qué es la metilación

La metilación consiste en un mecanismo epigenético, lo que implica que un animal salvaje y otro doméstico pueden poseer genes con secuencias genéticas iguales, pero al influir en ellos ciertas condiciones ambientales, se pueden provocar cambios en la metilación del ADN.

Eso, a su vez, modifica la manera en que se expresan los genes y, consecuentemente, el fenotipo.

Los investigadores observaron que los cambios en la metilación del ADN durante el desarrollo de los embriones persisten hasta la edad adulta, afectando a genes cuya expresión está alterada.

Esos genes, además, son los responsables de fenotipos vinculados al síndrome de domesticación, como los mencionados ya (cambios en la pigmentación o deformidades en la mandíbula).

Dado que la metilación del ADN incrementa las probabilidades de mutación, los resultados sugieren que después de varias generaciones estos cambios epigenéticos pueden llegar a integrarse en el genoma. Además, para más confirmación, los expertos aseguran que muchos de los genes que presentan estas modificaciones coinciden con las mismas variantes en los mamíferos y aves domésticas, como los perros, conejos, gatos, caballos o patos, entre otros.

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Auxiliar de Veterinaria, Graduada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y redactora SEO especializada en contenidos sobre mascotas. Siempre en continua formación para ampliar sus conocimientos sobre el mundo animal.

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