carne cruda para perros

Carne cruda para perros: ¿es buena para su alimentación?

El tema de si la carne cruda para perros es buena para ellos crea muchísima controversia. Como todo, el alimentar a tu mascota con carne sin cocinar tiene sus pros y sus contras, y hoy vamos a sacarte de dudas.

carne cruda para perros

Carne cruda para perros: ¿buena o mala?

Por un lado, debemos aclarar que la esencia de la alimentación canina es carnívora y que su organismo está perfectamente adaptado para comer carne cruda.

Sus dientes son fuertes para desgarrarla. Los jugos digestivos y saliva ayudan a asimilar las proteínas de la carne. Su intestino es corto, con lo cual la carne no se pudre durante la digestión y su estómago está preparado para la misma.

A lo largo de la historia los perros se han alimentado de carne cruda, puesto que hace años no existían los piensos especiales para ellos y sobrevivían.

Quizás la domesticación de nuestros amigos peludos haya cambiado ciertos aspectos de su fisiología digestiva, pero la esencia sigue siendo la misma. Con todo esto, podemos afirmar que no habría problemas en darles carne cruda.

Sin embargo, en la carne sin cocinar se pueden encontrar ciertos parásitos o patógenos que, de ser ingeridos, podrían causar graves problemas de salud en tu amigo peludo.

Es por ello que debes ofrecerles alimentos de calidad. Y, sobre todo, extrema las precauciones si sientes que tu peludo está algo débil.

¿Cómo le doy carne cruda a mi perro?

Si al final has decidido que la carne cruda para perros es buena opción, toma nota de algunos consejos. ¡Lo más importante es saber tratarla!

En primer lugar, si quieres evitarle ciertas infecciones a tu perro (salmonela, triquinosis), puedes congelar la carne durante dos días antes de que se la coma.

Otra opción es pasarla lo mínimo por la plancha, pero muchos no están de acuerdo con esto porque piensan que le quita intención a la cuestión.

Dentro de la dieta de tu peludo, la carne será la protagonista, aunque no debería ser lo único que coma.

La carne tiene muchos nutrientes, pero no todos los que necesita. ¡Recuérdalo!

Las raciones deben ser pequeñas y repetirse de dos a tres veces al día, dependiendo del tamaño de tu mascota.

A la hora de seleccionar un tipo de carne cruda para perros, elige la de cabra, vaca u oveja. Si tu perro es de raza pequeña, será mejor la de ave o conejo.

Las sobras de carne magra son buena opción y más asequibles que andar comprando chuletones a diario para tu peludo. ¡Aunque si le preguntases, seguro que lo preferiría!

Por cierto, ¡evita las vísceras! Son muy dañinas para ellos.

Cuando llegue la hora de alimentarlo, si has sacado carne congelada, deja que se descongele completamente y se quede a temperatura ambiente.

Por último, antes de servírsela, trocea la carne, sin llegar a picarla.

Si dentro de su menú van huesos, asegúrate de que no sean finos y puntiagudos (como los de pollo) que pueden desgarrar la garganta de tu perro.

¿Le gustará?

Si tienes dudas de si darle carne cruda a tu perro, haz la prueba. Puedes poner en un cuenco pienso y en otro carne y él sabrá elegir.

Sus instintos primarios pueden hacerle dirigirse hacia la carne aunque sea la primera vez que se la ofreces, pero nunca obligues a tu perro a comer carne cruda si no está acostumbrado.

Etiquetas: , , ,
Post Anterior Siguiente Post