Tanto para humanos como para mascotas, recargar nuestro cuerpo con la vitamina D que proviene del sol es muy saludable.
Por eso, no es de extrañar ver a nuestros fieles amigos peludos buscando el más mínimo rayo de sol en casa para tumbarse a recibirlo directamente. ¡Y estas fotos son la prueba de lo que lo disfrutan!
Mascotas disfrutando de un rayo de sol
Tanto a los perros como a los gatos les encanta tumbarse al sol.
Estas imágenes demuestran que a nuestras mascotas no les importa adaptarse para poder recibir ese baño solar directamente sobre su cuerpo. ¡Algunas poses son de lo más divertidas!
1. ¡El tamaño perfecto!
Vía Boredpanda
2. El sitio ideal.
Vía Boredpanda
3. Sin perder el orden
Vía Boredpanda – kimberleykitty
4. Así, justo en la carita.
Vía Boredpanda – hlllzbth
5. Compartiendo rayos de sol.
Vía Boredpanda – xkreiosx
6. Siguiendo el rayo de luz.
Vía Boredpanda
7. ¡Y no solo perros y gatos!
Vía Boredpanda – Luis Antonio Hernández
8. ¡De lleno!
Vía Boredpanda – AstaLawl
9. De escalón en escalón, persiguiendo al sol.
Vía Boredpanda – caminante
10. El mejor momento del día.
Vía Boredpanda – Maria Lucile
11. ¡Aquí, cómodamente!
Vía Boredpanda – sonic_and_skye
12. ¡Qué gustirrinín!
Vía Boredpanda – necele
13. Aunque sea media cara…
Vía Boredpanda – Pattawat Prapassorakul
14. Estiramientos bajo el sol.
Vía Boredpanda – Unicornglitteryblood
Sol sí, ¡pero con moderación!
Como hemos visto, ¡los animales disfrutan bajo el sol! Eso sí, como demuestran estas fotos, siempre debe haber cerca una sombra para que el animal no corra peligro.
Sí, es verdad que en estos casos mostrados es poco probable que el animal sufra algún mal por estar bajo ese rayo de sol, pero debemos prestar atención.
Los perros pueden sufrir un golpe de calor (y los gatos también) si quedan expuestos a altas temperaturas. Si el calor es muy intenso, este mal les puede sobrevenir en pocos minutos y si no se ataja, acabar con su vida.
Obviamente, es raro que esto suceda en casa, como en los ejemplos fotografiados. Suele pasar cuando los animales están en la calle sin ningún cobijo o se les deja encerrados en un coche. ¡Nunca lo hagas!
Además de protegerlos del sol, permitiendo que tengan sombra, hay otras cosas que debes tener en cuenta.
Por ejemplo, si vas a la playa con tu perro, no te olvides de la sombrilla y su protector solar para evitar quemaduras. También ten a mano una toalla para que se siente y protegerle de la arena caliente.
Por último, pon siempre a disposición de tu mascota un cuenco con agua limpia y fresca para que se hidrate. ¡La deshidratación en los animales también trae graves consecuencias!